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Posted on 07/23/2010


Photo taken on July 21, 2010



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Relato
Dramatismo
Positividad


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Hacerse cargo

Hacerse cargo
El problema fundamental del drama es justamente eso: es dramático.
Incorporarlo a la propia vida no hará más que volver dramáticos todos los acontecimientos que puedan llegar a suceder y, peor aún, nos volverá a nosotros mismos personas dramáticas.
Una persona dramática hace acciones dramáticas y dramatiza su entorno y un entorno dramático alejará inevitablemente quiénes no tengan intención de pasarse “llorando” los pocos minutos de existencia sobre la tierra. Por esa razón entrar en lo dramático es un circulo vicioso que nos llevará lentamente a un entorno cada vez más dramático y esa misma situación dramática que en realidad fue autogenerada por uno mismo, se volverá la excusa perfecta para justificar nuestras actitudes dramáticas.
Todos nuestros gestos serán dramáticos, todos los problemas no tendrán solución, todo será malo y nos iremos asilando como un iceberg a la deriva en nuestro dramatismo universal.

No es muy difícil revertir el pensamiento.

La mayoría de las personas tiende a ver que todo está mal por el simple hecho de no tener fundamentos sólidos para afirmar que todo anda bien. Si tan solo nos diéramos cuenta de que en la misma medida no tenemos fundamentos sólidos para decir que todo anda mal podríamos vivir felices.

En la misma medida talvez sería necesario empezar a hacerse cargo de las cosas:
El que no se hace cargo es víctima una y otra vez de sus propias cagadas y al no hacerse cargo no las corrige y le atribuye la culpa al destino, a Dios, a los de más o a lo que sea… Y esa actitud termina convenciéndolo de que el mundo está en contra de él… es decir, vuelve la susodicha actitud dramática.
Si uno tuviera los huevos de decir: “Qué cagada que me mandé! No pude ser tan estúpido”
Sería conciente que hay toda una serie de “males” circunstanciales que derivan de ese error que cometió uno mismo y, al ser concientes que vamos a corregirlo, no hay razón para deprimirse... A lo sumo será un garrón, como cuando golpeas alguna extremidad del cuerpo contra una puerta, una piedra, una mesa u otra superficie puntiforme, rígida, firme y sólida .. Pero con la conciencia de que es una especie de “precio a pagar” por haber hecho una boludez.. no es tan grave. Como se dice en Italia: “¿Querías la bicicleta? Ahora pedaleá”. No se si va exactamente al caso.. porque en realidad el error no es intencional.. Pero la consecuencia es la misma: hay que pedalear. Hay que hacerse cargo. Hay que asumir que TODO, directa, o indirectamente, es causa nuestra y si no estamos dispuestos a cambiarlo debemos pagar el precio de tenerlo que aceptar.

Ser caprichosos es la mejor manera de vivir infelices.

En fin.. todo esto nació de una cosa que vi por ahí muy distante talvez de la conclusión final a la que llegué. Pero necesitaba desahogar esta serie de conceptos que me venían dando vueltas en la cabeza hace unos meses.


Saludos


Leo

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