De las tres maneras de las que hablé la vez pasada hoy voy a introducir (no se si llegaré a terminar de cerrar el concepto) lo que yo entiendo con “una manera negativa de enfrentarse a la vida”.
En realidad si el lector posee un mínimo de sentido común y visión crítica de la realidad que lo circunda creo que ya se imagina por donde anda la cosa.
Antes que todo, ¿Por qué empezar justo por la negativa?
Por dos razones:
1. Porque que hallo que la mayoría de las personas (entre las cuales quizás también esté incluido) tiende a tener este tipo de actitud y, por lo tanto, es como lo “normal” (estadísticamente hablando). Definiré entonces la actitud positiva como la negación de lo normal , es decir su contrario, y la actitud neutral no como un equilibrio entre los dos si no que una negación de ambas.
2. Porque siempre prefiero dejar lo bueno para el final. Así uno se queda con un buen sabor.
mariana says: