Muchos han hablado del fenómeno del cine argentino. Debo reconocer que tengo una resistencia hacia el mismo, una resistencia fundada. Por empezar, si hay algo que identifica al cine argentino, es solo el hecho de que las producciones hayan sido realizadas en suelo argentino o por realizadores argentinos. No existe ninguna caracterísitca cinematrográfica que lo identifique como tal, no es recurrente en temas, ni en estilo, géneros, lenguaje o costumbres... Lo que sí puedo decir, y con mucho pesar, es que en general, el común denominador entre estas películas es la mediocridad y la falta de sentido narrativo, estético y actoral. Siempre hay honrosas excepciones, pero son claramente casos aislados que tienen que ver con el talento individual del director en cuestión y no con un fenómeno o movimiento que pueda denominarse "cine argentino".

Es así que el cine argentino contemporáneo adolesce de falta de tema, tiene casi con certeza un guión mediocre, una historia anecdótica o inverosímil, y cuenta con exacervadas y teatrales interpretaciones por parte de los actores argentinos, que nunca terminan de darse cuenta que en el cine, en general, se trata ni más ni menos que de ser natural, no de dramatizar absolutamente todo, confunden cine y teatro o actuación con grotesco, como sea, nos invaden con interpretaciones profundas de diálogos intrascendentes, silencios que pretenden estar cargados de significado y intensidad, miradas fijas que sólo ellos comprenden o saben interpretar. A nivel guión encontramos lapsus narrativos, huecos, baches, minutos, minutos y más minutos dedicados a escenas intrascendentes y anecdóticas para la historia, que no hacen otra cosa que confirmar la falta de sentido común y de oficio cinematográfico del director y guionista. No hay una identidad argentina en el cine, no abundan los buenos guiones, ni las buenas producciones... si abundan pesonajes livianos, generamente apoyados en el carisma de tal o cual actor...

La semana pasada vi una comedia argentina, se llamaba: "¿Quien dijo que es fácil?" o algo asi.. (ni quiero acordarme del título)... ¡Dios mío!, ¡qué mala película!, no tenía norte... Al otro dia vi "Tootsie" de Sydney Pollac, con Dustin Hoffman y Jesica Lange (ya la habia visto cuando se estrenó en la década del 80, pero mi esposa nunca la había visto... y decidimos verla). ¡Que diferencia! Una comedia planteada magistralmente. Hay un personaje bien definido (un actor problemático), hay una problema (no consigue trabajo), una ocurrencia (decide ir a una audición, disfrazado de mujer, para obtener un rol femenino en una telenovela) y una trama de enredos, desconciertos y gratos momentos. Ni hablar de la música, una maravilla, con el redordado tema de Stephen Bishop "Something is telling me it migh be you"). Evidentemente Pollac, sin ser ningun genio (¿quién dice que hace falta serlo?) es un director de oficio y en la película no hay ni un minuto desperdiciado, todo está al servicio de la historia: actuación, música, guión... "Tootsie" Una comedia maravillosa que no hizo otra cosa que confirmarme por comparación lo mediocre que es el cine argentino. 

Termino con una frase de Nerón de la película "Quo Vadis", (que maravillosa interpretación de Peter Ustinov, ¡qué actor!): "¡Traedme mi vaso de lágrimas!, deseo verter una lágrima por mi amigo Petronio..."

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Comentario por
Fernando Marco Sassone / Yörik
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