Es paradójico dedicar parte de nuestra vida y esfuerzos a diferenciarnos del otro, a encontrar nuestra identidad, y a mostrarnos únicos y especiales, y otra parte de nuestra vida y esfuerzos para ser o aparentar ser normales. Así también educamos a nuestros hijos, enviándolos a escuelas e institutos, ocho o más horas al día, tratando de que no traspasen ese límite de lo aceptado, de lo correcto, de lo normal... pero ¿qué es lo normal?
Escuchemos al médico psiquiatra, Martin Dysart, un personaje de la celabrada obra Equus, de Peter Shaffer, quien hace un mea culpa sobre esta insana aspiración de nuestra civilización hacia la normalidad.

"Normal es la sonrisa radiante y los ojos felices de un niño, sí, ...al igual que la mirada muerta en millones de adultos. Ambas nos sostienen y nos matan, como un dios. Normal es lo vulgar hecho bello, la generalidad hecha letal. Normal es el indispensable dios asesino de la salud, y yo soy su sumo sacerdote. (...) Mis herramientas son muy delicadas. Mi compasión es honesta...
Honestamente he asistido a niños en esta habitación. He alejado terrores y aliviado muchos sufrimientos. Pero fuera de toda discusión... les he cercenado porciones de individualidad, esa individualidad que en todos sus aspectos es repugnante para este Dios, Normal."



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Fernando M. Sassone

Traducción de la cita de Equus
por Fernando M. Sassone