Cada generación que pase por el mundo indefectiblemente se preguntará sobre el sentido del dolor. ¿Por qué o para qué sufrimos? No hay respuestas definitvas. Lo que yo creo es que el dolor nos conecta con el sentido de la vida, con lo esencial o al menos, con nuestro ser esencial. De esta manera el dolor se vuelve, digamos, didáctico. Pero hay veces en que no podemos hacer un "buen uso" del dolor y no cabe ninguna reflexión, solo soportarlo hasta que pase, o comprender que nunca pasará. Cuando eso sucede, el dolor nos cambia. Puede comprobarse esto con la muerte de un ser amado.

Oscar Wilde dijo en su libro "De Profundis":
"Los sacerdotes y demás personas que emplean sin discernimiento frases sin sentido, hablan a veces del dolor como un misterio. En realidad el dolor es una revelación, pues por él uno conoce aquello en que nunca se había pensado, y se considera la historia bajo un muy distinto punto de vista."

...
Fernando Marco Sassone
http://www.finisafricae.com.ar
http://www.fs.singularidad.org
http://www.elbosco.net
.........................................................................................................................................................
© 2007 Fernando Sassone. / www.finisafricae.com.ar