Casa Bornscheuer

La casa Bornscheuer o Follert Neumann, construida entre 1904 y 1908 por colonos alemanes, pertenecía a 15 herederos, quienes en su mayoría decidieron venderla a la inmobiliaria Ecsa. La empresa pretendía levantar un edificio en el lugar, entregando todas las facilidades a la familia para que traslade la residencia a otro lugar, situación bastante díficil para el centenario inmueble que nunca había sido sujeto a restauración o grandes mantenciones. Pero por esas cosas del destino, o mejor dicho por la manera que hacemos lo que hacemos, el registro civil cometió un error, dejando fuera de la negociación a dos de los 15 herederos, entre ellos Sandra Hitschfeld Follert. Sandra es una de las promotoras de la Corporación Pro Conservación del Patrimonio Arquitectónico y decidió comprar el resto de los derechos para poder salvar la casa.

Ahora es propietaria de una “casa en el aire”, ya que compró los derechos del inmueble, sin embargo los terrenos son propiedad de la inmobiliaria que los compró. Debido a esto fueron demandados por la firma, ya que no cumplieron con el compromiso de trasladar el inmueble a otro sitio. Hitschfeld y su esposo, Juan Francisco Gutiérrez, decidieron iniciar una negociación con la firma, mientras el proceso seguía el curso legal.

Hace casi dos meses el pronunciamiento del primer juzgado civil de Osorno falló a favor del Patrimonio Arquitectónico Histórico Casa Follert y rechazó la demanda de desarme y demolición que había presentado Ecsa, por lo que la casa sigue en pie con el objeto de adquirir nuevamente los terrenos donde está emplazada. El único problema, es que no están los dineros para poder comprarla.

Corporación “Pro Conservación Arquitectura Patrimonial”

En la ciudad existe un sector patrimonial que se extiende por avenida Mackenna hasta llegar a la municipalidad, formando un conjunto armónico entre inmuebles declarados monumentos históricos y otros de conservación histórica, es decir, se encuentra protegidos por el plano regulador. Han habido iniciativas publicas por medio de licitaciones para destacar el patrimonio de esta importante arteria de Osorno, sin embargo muchas veces el mercado puede más y la construcción del nuevo mall de Osorno interrumpió esta continuidad espacial. El centro comercial de Cencosud apostó por una fachada cerrada y desproporcionada para la escala y tipología de la zona patrimonial, sin embargo la Corporación Pro Conservación Arquitectura Patrimonial está proponiendo proyectos artísticos y participativos para contrarrestar la situación.

Para entender la problemática patrimonial en la ciudad se elaboró un catastro fotográfico de los inmuebles urbanos. En este proceso se descubrió que Rahue, sector de la ciudad, posee gran parte de su patrimonio arquitectónico intacto ya que por sus calles todavía no cae el manto del “progreso”. El Fundo Quirislahuén es un exponente del patrimonio, propiedad agrícola que quedó inserta dentro de la trama urbana.
La primera iniciativa de la corporación fue acercarse a los otros actores involucrados en el tema y crear alianzas de cooperación, han postulado a una seria de proyecto para la adjudicación de recursos, pero aun no se han concretado alguno por lo que funcionan sólo con los aportes de los socios. Actualmente estan trabajando en conjunto con el Colegio de Arquitectos, Museo Moncopulli, Fotoclub Osorno, El Centro Cultural Sofía Hott. Se han hecho varias alianzas estratégicas con agrupaciones similares en el país, es así como la semana pasada se reunió Osorno Patrimonial y Paillaco Patrimonial con la agrupación del Barrio Yungay en la ciudad de Santiago.
En el futuro la corporación seguirá impulsado varias iniciativas con la comunidad, de manera de ser reconocia y que conserve su identidad.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2009/11/19/defensa-de-la-arquitectura-patrimonial-en-osorno-un-efecto-de-la-participacion-ciudadana

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