Como respuesta se me ocurre organizar un "movimiento de reflexión común", que no escrache, ni nada por el estilo, que eso es mu violento y puede herir la sensibilidad de algunas personas humanas e incluso inhumanas, y además no hemos de dar malos ejemplos a nuestros jóvenes, que luego por eso se marchan.

Dicho movimiento consistiría en reunirse unas cuantas gentes en la puerta de su casa (de ella, de la menestra), por ejemplo, y mu pacíficamente exhibir cartelitos con preguntas que inviten a reflexionar, o escribirlas en las paredes con tinta deleble, o ...
1er. cartelito "¿Sabes reflexionar? Nosotros podemos ayudarte"
2º cartelito "¿Tienes hijos-jas? Si no, nosotros te enseñamos a tenerlos"
3er. cartelito "¿Eres imbecil? Si sí, no te preocupes, mira a tu alrededor"
4º cartelito "¿O no tienes vergüenza? Si también, es lo normal en tu ambiente"

Todo ello en plan buen rollito y clave de Fa-tima-de l'Oreal, esperando a que semejante personaje aparezca ante nosotros y anuncie
"
¡HE VISTO LA LUZ ... GRACIAS ... ME VOY!"