El pasado martes 14 de octubre dos jóvenes inmigrantes fueron detenidos en la ciudad de Getafe (Comunidad de Madrid) por la sola falta administrativa de no tener “papeles”. Uno, Alfonso Fortín Sánchez, salió muerto de la comisaría. Su primo, Ricardo Darío Sierra, fue trasladado al Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche.

Una muerte más que se une a los miles de seres humanos que fallecen en pateras, en cayucos, etc., intentando alcanzar las costas donde podrían no morir de hambre.
Sin embargo, en estos tiempos de crisis financiera los gobiernos europeos incluido el español corren presurosos a subvencionar a los bancos y a amparar a los empresarios en las regulaciones fulminantes de plantillas, pero también dentro de las tareas gubernamentales, no descuidan la utilización perversa de los inmigrantes como chivos expiatorios de la crisis económica.

Condenamos este orden internacional injusto, que para garantizar su supervivencia está deteriorando aún más las condiciones de vida de los colectivos más precarios y vulnerables.

La política represiva asentada en la Ley de Extranjería con su propuesta de reforma y en la reciente aprobación de la “Directiva de la Vergüenza” a nivel europeo, respaldada por el gobierno español, se traduce en la detención de casi 3.500 personas inmigrantes cada mes. Asistimos a la consolidación de los términos más excluyentes y regresivos en derechos, tales como el reagrupamiento familiar, el reglamento de expulsión, procedimientos de inadmisión abreviados y expeditivos; y en la acotación arbitraria al asilo.

Esta reducción de derechos de las personas inmigrantes se traslada en el acoso policial permanente en los barrios de las ciudades, con redadas desmedidas e identificaciones arbitrarias, sin respetar los mínimos y elementales derechos humanos.
Coherente con los criterios excluyentes y represores, los Centros de Internamiento para extranjeros se han convertido en la práctica en cárceles sin régimen interno, sin protección judicial y prohibida ya la presencia de cualquier organización o asociación civil que puedan velar los derechos de los internos, en una condición de presos por una mera falta administrativa.

Esta situación se agrava aún más para las mujeres inmigrantes, que padecen múltiples discriminaciones por su origen, sexo y clase social, es decir, por ser mujeres, inmigrantes y trabajadoras.
En este panorama represivo al que se somete a diario a las personas inmigrantes, no faltan las agresiones xenófobas y racistas alimentadas en gran medida, por la criminalización y culpabilización instaladas con naturalidad aberrante.

Nos negamos a permanecer indiferentes al acoso y persecución al colectivo inmigrante, no podemos ni queremos permanecer impasibles ante otra muerte por papeles, por lo que exigimos al Ministerio del Interior, Delegación de Gobierno y autoridades judiciales, que contribuya a un rápido y total esclarecimiento del fallecimiento del ciudadano hondureño Alfonso Fortín Sánchez, así como el establecimiento de las responsabilidades derivadas de los mismos. Ningún ser humano es ilegal.

¡No más muertes por papeles¡

Madrid, 6 de noviembre de 2008

PLATAFORMA “JUSTICIA PARA ALFONSO”:
ACSUR-Las Segovias; Asociación Babel; Asociación de Chilenos en España; Asociación Marroquí de Derechos Humanos-Madrid; Asociación Guaymuras; Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE); ATRAIE-Madrid; CGT; Casapueblos; Casa Argentina de Málaga; CEAR-Madrid; CEDEHU; Centro Uruguayo de Madrid-REDI; Coordinadora Inmigrante de Málaga; Espacio Alternativo; FRAVM Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid; Federación Estatal de Asociaciones de Inmigrantes y Refugiados (FERINE-REDI); Intersindical Canaria; Juventud Comunista-UJCE; Médicos del Mundo-Madrid; Oficinas de Derechos Sociales; Parroquia San Carlos Borromeo (Entrevias, Madrid); Partido Comunista de España (Marxista-Leninista); Sentido Sur; Sindicato Obrero de Inmigrantes; SICOHT-CC.OO.; SOS Racismo; SOS-Madrid; Vía Democrática

Vía: ACSUR-Las Segovias