La existencia del pueblo gitano se remota a mucho antes del año 430 cuando algunos habitantes de noroeste de la India, abandonando el sedentarismo, empezaron a agruparse en comunidades nómadas y desplazarse con frecuencia de un lugar a otro, dedicándose a la artesanía, entretenimiento, música y arte en general.

El pueblo, aunque bastante heterogéneo, forma una sólida comunidad humana que comparte rasgos claramente definidos, donde la condición y pertenencia al grupo se transmite únicamente por el vínculo de sangre ius sanguinis.

Es una comunidad dotada de “alma colectiva” que reivindica reconocimiento, personalidad política y se distingue de otras por su folklore, cultura, historia, etnia y lengua de procedencia indoeuropea.

Asimismo, el pueblo gitano de más de 12 millones de personas está disperso por todo el mundo, viviendo en comunidades ordenadas y jerarquizadas. Donde a la cabeza de cada clan se sitúa un patriarca que tiene el control de todas las decisiones importantes y ejerce monopolio de fuerza ya que está dotado de autoridad.

La manera en la que están organizadas las comunidades, por supuesto a distinta escala, es comparable a la organización de un estado; es más todo lo anterior, incluida la bien fijada identidad cultural del pueblo gitano los retrata como una gran nación conforme a la tradición germánica (Herder, Fichte).

El pueblo gitano a lo largo de toda su historia llegó a constituir estructuras estatales: en 642 en Mesopotamia. En 815 nació el estado independiente de Zott -en las orillas del río Tigris- que subsistió hasta 856.

La escasa estabilidad de la estructura estatal, tradiciones culturales nómadas, desarraigo territorial influyeron en la dispersión gradual de la nación Romani desde India por todo el territorio Europeo, llegando con posterioridad, al Nuevo Mundo.

Si bien los Romani pueden ser calificados como una nación, tal como detallo en los párrafos anteriores, la gran mayoría no reclama, ni desea constituir una entidad estatal única porque carece de espacio delimitado propio donde puedan ejercer su soberanía.

Dicho esto, para mantener un enfoque objetivo, también hay que señalar que muy recientemente al oeste de Bucarest en la ciudad rumana de Targu Jiu, la Unión General de los Gitanos ha proclamado un minúsculo estado llamado Sem Romengo bajo el mandato de Florín Cioaba alias Iualian I (Julio 2008, EFE).

Hasta qué punto un estado puede existir con carencia de cualquier vestigio de soberanía – un requisito indispensable por antonomasia para cualquier estado concreto.

La percepción de la estructura social de la comunidad gitana está colmada de estereotipos y prejuicios, algunos de ellos de carácter persistente en el tiempo u otros pasajeros. Éstos se alimentan atribuyendo los juicios sobre algunos de los miembros de la comunidad gitana al todo el colectivo de forma generalizada (Gamella, Garrido).

Se trata de una nación que reside dentro de muchas naciones, una sociedad distribuida y embedida en el contexto social de otras sociedades de forma intricada, donde la marginación, falta de integración y comprensión mutua crea guetos cerrados muchas veces con su propio código y su propia ley.

La carencia del territorio propio, poca formalización de la habla propia, percibida por la sociedad como “jerga delincuente” (Revista FSGG nº 25 del 2004) y el actual estatus quo hacen difícil, aunque no imposible, que el pueblo gitano pueda ser algún día percibido como una nación en condiciones mínimamente comparables con las naciones vasca y catalana.

Para ello las distintas comunidades tanto nacionales como internacionales tienen un largo camino por delante para conseguir avances en comprensión y compenetración entre las sociedades anfitrionas (L. Katzer) y las comunidades gitanas. Ese camino pasa por una ardua labor de disipar la desconfianza de unos y otros a través de la comunicación y sensibilización, un trayecto ya iniciado por La Fundación Secretariado Gitano u otros organismos públicos y privados.



Referencias

  • Vega Cortés, Agustin. “Los Gitanos en España” (Barcelona: 1997).
  • “El Pueblo Gitano” Materiales Unión Romani (www.unionromani.org/pueblo_es.htm 1997).
  • Ortega, Federico, 2003. “Apuntes sobre la cultura, la historia, la geografía y personajes andaluces” (al-andalus.info/Comunidad%20gitana/Historia.htm)
  • M. Courbert, H. Fontenot, “The Patrin Web Journal: Romani Culture and History” (www.geocities.com/~Patrin/patrin.htm).
  • Fraser, Angus. The Gypsies (Cambridge: Blackwell, 1992).
  • Josep M. Vallés La política estatal: elementos, instituciones, formas de gobierno (2008).
  • Dossier “El Globo – Internacional, política y comunicación” (Número 6. Octubre 2004).
  • Plan estratégico y campaña de comunicación de la Fundación Secretariado Gitano (2004-2006).
  • Encuestas “El racismo que viene, etc.” Calvo Buezas, Tomás. CIRES, Instituto Sociología Aplicada.
  • J.F. Gamella, Albert Garrido, “Periodistas contra el racismo”. Informes anuales de Unión Romaní.
  • "The Analysis of Culture in Complex Societies” Editorial Etnhos Nº 54 120-142. Noruega. Oslo.
  • Cardoso de Oliveira, Roberto. "Etnicidad y estructura social". Editorial Ciesas (México: 1992).