Queda oficialmente inaugurada la nueva temporada de costipados, escalofríos, colacaos y pastelitos de chocolate... Y alguna que otra Pantera Rosa. Aunque prometo este año estar más pendiente de la balanza para no perder mi gustosa línea de pin oop, modelada con mucho esfuerzo durante los meses de verano... *_*

También empieza por fin la temporada playera. Cuando ya no queda nadie en la playa, hace frío, viento, y el mar ruge... es entonces cuando servidora se va a disfrutar por fin de las mañanas de playa, sobretodo en domingo. Los desayunos en la playa (cafelito con leche + periódico en la cafetería más cercana al mar + paseo por la orilla), son una de mis maneras de desconectar de la ciudad, del estrés de la semana, de los malos momentos... Muchas veces engaño a algún amigo o amiga incauto/a para que se una a la excursión y pasamos así la mañana. Otras veces, me escapo con el ipod y la moleskine. A veces, si no hace mucho viento, puedo poner incluso el pareo en la arena y me puedo tumbar... con la chaqueta puesta, claro...