y un día imaginé este puente en aquel punto exacto donde nunca lo borré. Y no era lunes ni miércoles...existen días que no se han bautizado. Si algún día escribiera un puente, te lo escribiría a ti. Un puente lleno de ventanas de agua y puertas de vientos, risas azules, horas rotas, horas ahogadas, nadando furiosas para encontrar aquel reloj, cómplice de aquella almohada con la que charlabas cuando las madrugadas eran de plata. charlas con mi almohada. llums de llops.