| July 2008 | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Sun | Mon | Tue | Wed | Thu | Fri | Sat | ||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | ||
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | ||
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | ||
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | ||||
Hace un rato me he encontrado por casualidad a través de un contacto de FriendFeed con un vídeo de YouTube, que inmediatemente he añadido a mis favoritos, en el que se recoge el discurso de Chaplin (o del personaje que interpreta, aunque en este caso supongo que coinciden) al final de la película "El gran dictador", lo que me ha hecho volver a pensar —la película la vi varias veces hace años— en algunas cosas y, acto seguido, buscar y añadir también a mis favoritos de YouTube la canción "Imagine" (de John Lennon). En el estado de... tontuna, concienciación, lamento o ganas de gritar en el desierto en el que he entrado en un momento, he recordado de repente algo que escribí con demasiada velocidad y cabreo el día del famoso atentado de Londres para uno de los demasiados proyectos de blog o sitio web que he empezado durante los últimos años, y me ha apetecido compartirlo aquí con quien quiera leerlo. Titulé la entrada de blog entonces como he titulado esta, y el cabreo verbalizado es el siguiente:
Hoy la sombra del absurdo vuelve a planear, tímidamente esta vez, sobre Londres. Hoy la ciudad del Big Ben recibe un pequeño golpe que algunos pretenden querer agrandar. Hoy en la ciudad donde “la gente conduce al revés”, unos sucesos que han tenido como único resultado un herido provocan una alarma informativa internacional, mientras otros lugares con una mayor concentración de muertes estúpidamente provocadas quedan relegados a un... enésimo plano informativo, por no decir que no tienen ninguna repercusión en los medios.
Hoy en Londres ha habido un herido, que, según algunas informaciones que se han dado, podría incluso ser quien puso los explosivos. Hoy en Londres ha habido un herido y psicosis generalizada. O eso nos dicen.
Hoy en Irak matan a unas cuantas personas cuyo único fallo mortal es estar allí (y, hace dos semanas, el de otros estar en otro sitio). Y, si no es hoy, probablemente sea mañana o haya sido ayer. Qué más da. Pero eso no nos lo dicen... tanto.
Hoy muchas personas se morirán en este mundo nuestro de tanto progreso, no por tener un gobierno que haya ido a otro continente a meterse en lo que no le llamaron, no porque a unos trastornados que parecen no tener nada mejor que hacer les dé por matar a quien les parece por lo que les parece haber entendido que son y hacen. No. Hoy mismo muchas personas se morirán en este mundo nuestro tan civilizado y tan moderno, posiblemente alguno esté muriéndose mientras lees esto, simplemente por no tener un cacho de... nada que llevarse a la boca. Su fallo mortal es haber nacido en el culo del mundo. Hoy muchas personas se morirán en este mundo nuestro de tanto progreso (se entienda como se entienda la frase). Y eso, desde luego, tampoco es culpa suya. Pero eso tampoco nos lo dicen... tanto.
Hoy en Londres ha habido un herido y una psicosis generalizada. O eso nos dicen. Porque, eso sí, nos lo dicen. Y con una insistencia informativamente nauseabunda y de dudosa utilidad. Porque eso sí importa. Porque resulta chocante encontrarse el culo del mundo en nuestra limpia, civilizada y magnífica Europa. Mientras la porquería, mientras los desechos de esta sociedad que entre todos estamos vomitando caigan, apesten, ensucien y maten lejos de nuestra limpia, civilizada y magnífica Europa, y de algún sitio más, da igual. O eso parecen querer decirnos. Pero... ay, a nosotros, los buenos, limpios y modernos seres humanos de primera clase que no nos toquen, que nos molesta. Mientras el ano de nuestra sociedad permanezca a una distancia prudente al final de la columna que nos sostiene, todo bien. Pero cuando llega a la boca del mundo, a los únicos que naturalmente tienen voz, o cuando llega a la lengua, a los únicos que naturalmente tenemos derecho a saborear la vida... malo. Entonces empezamos a plantearnos la digestión. Cuando nos toca digerir lo que no entendemos pero dábamos por sobreentendido cuando ocurría lejos, entonces nos preocupamos, entonces hacemos de un herido londinense la gran noticia del día, como si en el mundo no pasara nada de más trascendencia informativa potencial, como si, por ejemplo, un accidente de coche con dos heridos, o con un muerto, no fuera de mayor gravedad. ¿Lo grave es que pase en Londres? ¿Lo grave es que pase en Europa? ¿Lo grave es que pase en nuestra civilizada y avanzada sociedad? Lo grave es que, después de todo, nunca pase nada a los que les debería pasar y que nunca se busquen soluciones a problemas desde nuestra perspectiva tan rutinarios y lejanos. Lo grave es esta internacionalización o globalización pésimamente entendida y peor realizada que nos quieren meter por no voy a repetir dónde (que así no la saboreamos y no vemos lo mala que es)... y sus efectos... colaterales.
La policía londinense pide fotos de móviles, mientras la imagen de tantas y tantas personas que no tienen qué llevarse a la boca, y no precisamente para hablar, queda insistentemente en anécdota de telediario. Pero no del de hoy, claro, que había noticias más importantes.
Lo grave es que, después de poner hoy mala cara y hacer unas pocas reflexiones de todo a cien como estas, mañana todo seguirá igual, asquerosamente igual. Si no hacemos nada.
Send a message
Search for members