"Esta noche el niño Godin volverá tarde a casa. Su madre le mirará los dedos, por miedo a que el nene fume a escondidas. No, señora Godin, su hijo se folla todo lo que atrapa. Tiene el pene devorado por las bacterias. Y se traga todas las pastillas que encuentra para olvidarla a usted. Los Domingos cuando le obliga a bañarse para ir a la iglesia, él aprovecha para prostituirse con su entrenador de hockey. La carne blanca se vende mejor. Pero sobre todo, no se preocupe. No fuma. Porque se asfixia."

 

Léolo