Los médicos y los jueces tienen la sucia manía de contabilizar el tiempo que les queda a los hombres.
"Amigo, tiene para dos o tres años, no más. En dos palabras, conoce la fecha aproximada del estado de vivo enfermo a muerto totalmente kaputt"
"Este tribunal le condena a veinte años de reclusión. ¡Guardias! ¡Llévense al condenado!"
El tiempo cercenado.

Jann-Marc Rouillan | Paul de Épinettes o la mixomatosis panóptica