Demasiado turístico. Y lo digo desde nuesta visita a Roma con uniforme de turista: cámara de fotos, cámara de video, caras de despiste y plano en ristre.

Fueras donde fueras había gente para llenar estadios de fútbol. Y con el síndrome de cuidado con la cartera que aquí hay demasiada gente.

¿Habrá estado alguna vez la Fontana de Trevi sin alguien que la mire?