Algo de lo poco verdaderamente privado e intimo, son los sueños.
Algunas personas los interpretan como los verdaderos anhelos.
Hoy, los perros me han despertando ladrando...y no han parado de hacerlo.
Me despertaron de un sueño maravilloso, muy real.
Después de unos minutos de haber despertado, me sentí triste.
Mi realidad no corresponde con la de ese sueño.
Siempre he sabido que todas las cosas se pueden cambiar. Bueno, casi todas, hay algunas que de lo difícil parece imposible. Tal vez por eso escribo más, para recrear las historias que no puedo vivir.
Qué difícil que existan cosas que no son posible vivir.
Hoy es un día triste, ha llovido durante parte de la noche y se espera que siga lloviendo todo el día.
Estoy en mi habitación, recostado en mi cama, escribiendo sobre una libreta como un adolescente.
Me encuentro pensando que ya pasó una semana desde que cumplí años y no he hecho muchas cosas que deseo.
Por momentos vuelvo a quedarme dormido.
No quiero despertar y sentirme solo.
Si te quedaran 3 años de vida, ¿en qué los ocuparías? ¿Qué harías con ese tiempo que te queda?
Dormir demasiado es deprimente.
Hay pocos ruidos en el exterior, la lluvia ha cesado. Es momento de levantarme.
Mi perro se levanta de su cama, se estira, se acerca a mi, da un lengüetazo  a mi brazo y dice:
Buenos Días.