HAce dias tuve la oportunidad de hablar algo de mí , en primera persona. Leila me dió la oportunidad y los Yihaidistas del Chad el motivo. El tema, como siempre, fué el amor. El amor de monseñor Aguirre, de misioneros, misioneras, cooperantes y de todoas aquellas personas que dan el único material del que esta hecha nuestra vida: nuestro tiempo y que a pesar de todos los adelantos, sigue sin ser recicable de no hecerse desde la entrega a los demás.

Han respondido y gracias a muchas personas , entre ellas, me consta que muchas de Ipernity, aún habiendose hecho con el control de toda la Republica Centroafricana los yihaidistas, aún habiendo huido el Presidente democraticamente elegido, ya se escuchan voces en contra de tanta barbarie.En NAciones Unidas, en Francias , en España, a través de sus voces recogidas en miles de firmas logradas en pocos días, han logrado poner a Bangui y a Bangassou en el mapa de las preocupaciones de los que pueden parar esa barbarie.
Ya hay tropas francesas en el aeropuerto de Bangui y como siempre Monseñor Aguirre vuelve a partir como llegó hace más de treinta años: con sus manos vacias otra vez de todo aquello que no sea fé, amor y entrega a su vocación: Dar, sin pedir otra cosa que no sea desear una vida mejor para todos los demás.

Gracias por todo su trabajo, sus firmas y su paciencia al leerme.Tengo una deuda con todos.
Permitanme la licencia de darles , desde aquí, un abrazo.