¡Hola a todos! ¡Ya estoy en París... echando de menos Barcelona! El vuelo, bien, mucho mejor de lo que me esperaba, inicialmente, viajaba en Vueling, pero, por suerte, el avión era de ClickAir. Desde el aeropuerto, he cogido un taxi, que, para mi sorpresa, me ha valido tan sólo unos 46 € y, no os lo perdáis, he podido admirar casi toda la periferia parisina. El piso... muy bien, muy acogedor, muy tranquilo, la verdad, estoy la mar de bien, lo único que, sí, tenías razón Nona, estoy ya del caracol hasta lo que no tengo :) He tardado un poco en conectarme a Internet, la conexión no es por Wifi, sino por Ethernet, pero mi Mac se las ha ingeniado, así que aquí me tenéis, con mis historias parisinas. También me he conectado a Skype y he contratado un plan para llamar a España, sólo que, con esta tarifa, sólo podré llamar a fijos :( El piso está muy cerca de la Gare de Lyon, a menos de diez minutos andando, así que, esta tarde, he aprovechado para comprarme una tarjeta mensual de metro. Unos 55 €, con la misma filosofía de la T-Mes, sólo que las máquinas canceladoras son bastante distintas, no has de pasar la tarjeta, sino que funcionan con sensores, como las de Valencia. Lo malo, la tarjeta, que es como una Visa, con chip y todo, va acompañada de otra, ésta de cartón, en la que has de poner tu nombre y apellido y enganchar, también, una foto. Ya os contaré qué tal me va mañana, seguramente, me perderé en el laberinto del metro, a ver cuántas veces, a lo mejor llego a superar mi récord personal y todo. Mmm, lo más... interesante de la tarde... Un té verde de Lipton con menta, llamado, sugestivamente, Marrakech. Está buenísimo, casi tan bueno como el té árabe que probé en el Mercat Medieval de Manresa y las bolsitas son como unos saquitos, muy ingeniosas. Nona, no te preocupes, te traeré una caja y, si te gusta, más. También vi un Twinings de naranja y canela, mañana mismo, me lo compro. La verdad, desde la última vez que estuve en Suiza, no había visto tanta variedad de tés e infusiones. Mañana, por la mañana, pienso ir al mercado más cercano, a comprar algo de pescado, ya tengo bastante con un día de carne, y, por la tarde, he quedado, con mi tutor, en l'Institut d'Études Hispaniques. Ya os contaré qué tal. Nada más por hoy, sólo que os echo de menos mogollón, ay, Nona, qué no daría por una tarde contigo en La Valenciana (por cierto, la próxima vez, te toca pagar a ti, apúntalo en nuestra libreta consejil), echo de menos el perfume de las flores de naranjo, es que dejar Barcelona cuando los naranjos están en flor es un verdadero suplicio, y, bueno, me gustaría ver menos caras tristes y deprimidas, pero ya sería pedir demasiado :) Hala, no os aburro más, mañana, volveré con más noticias, ¡ostras!, me estoy perdiendo el Crackòvia, después de la goleada al Madrid del sábado... ¡Madrid, cabrón, saluda al campeón! Un besazo enorme y ¡hasta mañana!,
Irina