Son las 5 de la mañana. Todavía es de noche pero en Olavarría y Vélez Sársfield, Barracas, hay mucho movimiento: camiones y camionetas cargados de flores, operarios que entran y salen, y una enorme cantidad de personas apretujadas esperando que el mercado de flores abra sus puertas.

Hace casi nueve meses que la Cooperativa Argentina de Floricultores volvió a la Capital, dejando el predio que ocupaba en Avellaneda. El cambio resultó favorable: las ventas para los comerciantes aumentaron y, según dicen, recuperaron casi un 30% de público.

La Cooperativa no lleva un registro de las ventas diarias porque cada puestero maneja sus precios. Pero sí se registra el ingreso de cajas al mercado. Cada caja lleva una cantidad determinada de plantas (el número depende de la especie). Por ejemplo, en mayo del año pasado habían ingresado 32.368 cajas, y en el mismo mes de este año crecieron a 38.875.

"Volver a la Capital fue un cambio muy significativo: empezamos a ver caras que no veíamos desde hacía mucho tiempo", se alegra Nicolás Lannutti, secretario de la Cooperativa.

La Cooperativa Argentina de Floricultores fue fundada en 1940 por 32 productores japoneses. Su mercado estaba frente a la estación de Retiro pero, en 1951, se mudó a Acuña de Figueroa y Sarmiento. Allí funcionó durante décadas, hasta que el predio de Almagro resultó chico. Y tampoco ayudaron los problemas con los vecinos que se quejaban por el desfile de camiones y los ruidos molestos que interrumpían el sueño de más de uno.

Extracto de Diario Clarín del 2005.

Ayer tuve la suerte de estar ahí debidamente acreditado para poder registrar la actividad. Espero poder tener las fotos para esta semana y poder compartirlas con uds!

Saludos