Ahora que se ha muerto Elmore Leonard, la cosa va un poco más a peor. No me refiero a la crisis, la política ni nada así. Eso va a pero aunque resucite Cristo.
Me refiero a la cosa literaria, al ejercicio de imaginación.
Leonard era un gran escritor, porque era un escritor muy asequible. Aunque sus tramas puedan ser complejas hasta el exceso en algunos momentos, era, su obra es, sólida y manejable. Uno puede leerle sólo para pasar un buen rato, sin pretensiones, y sin necesidad de un diccionario al lado. Cosa que se agradece a menudo.
Leonard escribió un buen decálogo, muy conocido entre quien sueña en ser escritor, e incluso entre quienes tenemos la caradura de marearos con nuestros relatos. Este decálogo es una gran defensa de la racionalidad, la simplicidad, la coherencia y el lenguaje directo. Si parece que estás escribiendo, repítelo, sería un adecuado resumen.
Y es que cuando uno escribe como si estuviese currando, cuando uno es consciente de que está “trabajando”, la cosa va mal.
Claro que hay que tener unas tablas, un cierto dominio de las herramientas, una intención.
Lorenzo Silva, escritor español de admirable capacidad, ha colgado hoy su decálogo, que va por otros derroteros que el de Leonard, pero que también me parece de lo más útil y adecuado. No es fácil, claro. El punto octavo, sobre todo, me parece complicado. Claro que si me pareciese fácil, escribiría bien.
En todo caso, aquí os dejo el enlace a dicho decálogo.
lorenzo-silva.blogspot.com.es/2013/08/decalogo.html?spref=tw

Y, si realmente os interesa el tema, recomiendo el libro “Mientras escribo”, de S. King. Hay buenos consejos en él.
Y para pasar un buen fin de semana, Mr. Paradise. O cualquier otra genialidad del señor Leonard, un grande que ya se ha ido.