Interior. Dormitorio. Un hombre y una mujer desnudos entre las sábanas revueltas.
Sobre la mesilla, un móvil suena. El hombre contesta.
HOMBRE-¿Sí?... hola, tío, ¿qué tal?... ¿Tan pronto?... Vale. Vale, genial, me ducho y bajo. ¿Al club después de cenar? Claro, genial, seguro que las nenas nos reciben con los brazos abiertos... y las piernas, jaja. Anda, cabroncete, te veo en media hora. (cuelga)
MUJER (desperezándose) -¿Quién era?
HOMBRE(acaricia a la mujer mientras se levanta) –El cabrón de tu marido, que ha vuelto del viaje antes de los previsto.