Tras un par de juicios extravagantes, con un par de defensas estrambóticas de la mano de un abogado shakesperiano, Cosito sólo ha tenido que pasar una noche en prisión...pero para como ha vuelto, mejor que se hubiera quedado allí.
Ahora tiene una nueva inspiración en la vida, está preparando una serie de estudios filosóficos sobre los sentimientos de determinados personajes de la historia que fueron juzgados "afrentosamente", según palabras de Cosito, entre ellos Galileo y Sócrates.
Una pena...Pero para que no dejen de crisparse mis nervios, aunque ya ha acabado el juicio y toda esta historia, el abogado shakesperiano sigue comiendo aquí todos los días y ahora, además, exige postre.

cosito y calaverito Incluso el otro día, que se nos olvido darle de comer, casi se come a su pobre cliente...

No sé cuánto tiempo aguantaré. Me tranquilizo pensando que, si se ponen muy pesados, les puedo meter en una caja de mas de
7 cm de altura y encerrarlos ahí para siempre.