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August 26th, 2010

Entrevista con Manuel Zelaya desde Buenos Aires en el marco del Foro de São Paulo: "EE.UU no gana nada con estos golpes"

Entrevista con Manuel Zelaya desde Buenos Aires en el marco del Foro de São Paulo: "EE.UU no gana nada con estos golpes"


23 de Agosto, 2010

Del 18 al 20 de Agosto se celebró por primera vez en Buenos Aires, Argentina el Foro de São Paulo, una asamblea de diferentes organizaciones latinoaméricanas, en su mayoría progresistas, que fue fundado por el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil en 1990. El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, participó en el foro y en una entrevista exclusiva con María Eva Blotta de Democracy Now en Español afirmó que Estados Unidos perdió imagen y dividió a América Latina con su participación en el golpe militar del pasado 28 de junio del 2009. Zelaya también afirmó que los beneficiados del golpe militar han sido las compañías transnacionales y bancos de EE.UU., que han trabajado con la CIA y el Comando Sur del Pentágono. Muchas de las iniciativas políticas de Manuel Zelaya fueron revertidas bajo el gobierno de Porfirio Lobo, entre ellas el proyecto de convertir la base militar de Palmerola, usada por EE.UU., en un aeropuerto civil. Zelaya habla de la represión que continúa actualmente con el gobierno de Porfirio Lobo y afirma que si EE.UU. no protegiera al actual gobierno hondureño su retorno a Honduras sería mucho más facil.

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Viernes 20 de Agosto, 2010

DN!es: Manuel Zelaya, muchas gracias por esta entrevista para Democracy Now! en Buenos Aires, Argentina.
Vamos a empezar preguntándole, que nos cuente por qué esta aquí en Buenos Aires, de qué se trató su participación en el encuentro de líderes progresistas, el Foro de San Pablo, y cómo fue su reunión con la presidenta argentina y el canciller Hector Timmerman, que casualmente era embajador argentino en EE.UU. cuando Ud. fue derrocado.

Manuel Zelaya: Bueno, yo soy exiliado de la represión y el resultado del golpe de Estado en Honduras. Fui desterrado de mi país por las fuerzas militares. Y me toca lógicamente luchar por la restauración del orden democráticamente en cualquier lugar del mundo. Hoy estoy en Argentina, mañana estaré en otro país donde me inviten.
Pacificamente, y de una forma muy transparente denuncio lo que pasa en Honduras y pido apoyo a la comunidad internacional. Eso es lo que he hecho con la presidenta Cristina, con el canciller Timmerman, y al mismo tiempo con otros gobiernos que estamos teniendo relaciones.

DN!es: ¿Cuáles fueron las principales deliberaciones que mantuvieron en el Foro de San Pablo?

Manuel Zelaya: El Foro es una organización internacional con 33 países, mas de 70 o 80 organizaciones de partidos políticos de izquierda, la gran mayoría progresistas. Que tiene como sentido también plantear los problemas que vive América Latina y sus respuestas y soluciones. Yo fui invitado a disertar en ese foro y traté el problema de Honduras dentro del concepto internacional. Porque Honduras hoy esta viviendo un laboratorio de práctica de las fuerzas de derecha internacionales, especialmente del norte de América, de Estados Unidos que han puesto en re-edición todas las formas de trabajo que tenían en el siglo XX; como que han reeditado su forma de sometimiento y dominio a nuestros pequeños países ya con más tecnología y con más avance; es lo que yo he venido aquí a poner en evidencia y a denunciar a nivel internacional la represión que existe en Honduras, y además la campaña mediática de boicot que hay y de desconocimiento de la realidad hondureña cuando el Departamento de Estado quiere decir que en Honduras todo es normal y desconociendo, pues, todas las violaciones y las terribles consecuencias del golpe de estado que está impune en nuestro país.

DN!es: En la apertura del Foro de San Pablo usted volvió a señalar a EE.UU. como responsable o partícipe del golpe que ocurrió en su contra en junio del año pasado. Involucró al Comando Sur y a la CIA como parte del complot. ¿Por qué estas afirmaciones, por qué cree que EE.UU. actuó de esa manera?

Manuel Zelaya: Bueno, en primer lugar no tienen justificación. Lo que han hecho es algo injusto. Y además incorrecto. Yo creo que EE.UU. no ganó nada con ese golpe. Perdió imagen; dividió América Latina. Y además se puso en evidencia que no controlan una política democrática como política externa sino mas bien una política de sometimiento y de represión. Me parece que el debate debería de ser respetado, que un Jefe de Estado tenga una opinión diferente a la que ellos practican en el falso libre comercio o en el deteriorado mundo en que vivimos de destrucción de recursos naturales y además de grandes monopolios internacionales en el comercio no quiere decir que deba de actuarse con la fuerza y la violencia con que se actuó en Honduras. Las pruebas son evidentes. No es necesario demostrar nada. Hay un concepto en materia penal que dice que el principal sospechoso de un crimen es aquel que se beneficia del crimen. Y en este caso los mas beneficiados del golpe de Estado son todas las compañías transnacionales norteamericanas. O sea, ¿quiénes estuvieron entonces atrás del golpe de Estado? Precisamente ellos. ¿Y con quién han trabajado históricamente en el Siglo XX? Precisamente con la Central de Inteligencia y con el Comando Sur. Los militares hondureños que deciden apoyar a la oligarquía hondureña para hacer el golpe de Estado, ¿a quiénes están beneficiando? A los bancos, a las instituciones financieras, a las transnacionales petroleras norteamericanas. Y les han devuelto todos los privilegios que nosotros les habíamos quitado, se los han devuelto en forma inmediata. Y además trazaron una frontera con el socialismo del sur que yo lo había abierto. O sea, abrir Honduras al socialismo del sur fue un avance en la política exterior. Sin embargo ellos han retrocedido ahora. Rompieron con el ALBA. El ALBA le daba a Honduras en un año, lo que EE.UU. no le da en diez años. Entonces era un proyecto beneficioso, un proyecto social, y un proyecto de solidaridad. Sin embargo ellos han roto porque no comulgan ideológicamente en la formación de estos países.

DN!es: Concretamente, ¿de qué tipo de medidas estamos hablando? Durante sus tres años de gobierno se tomaron muchas medidas que el gobierno de Porfirio Lobo, electo democráticamente pero considerado ilegítimo por Ud. y por muchos países del mundo, revocó muchas de esas medidas. ¿Cuáles fueron esas medidas?

Manuel Zelaya: Desde la dictadura de Micheleti se empezaron a tomar todas esas medidas. Primero, derogan la Ley de Participación Ciudadana que nosotros la habíamos aprobado. Una ley que se aprobó en el Congreso fue derogada. Esa ley le permite al pueblo opinar. Opinar sobre el Tratado de Libre Comercio, por ejemplo. Con la Constitución actual está prohibido opinar sobre ese Tratado. Le permite al pueblo opinar sobre un conflicto de poderes del Estado. En este momento está prohibida también la opinión del pueblo sobre ese tipo de eventos. Es una ley de avanzada. Era la ley de mayor proyección democrática de participación del pueblo en forma directa y soberana de toda América Central, sin embargo la derogan. Yo tengo un proyecto que estoy en ejecución que es convertir la base militar de Palmerola en un aeropuerto civil. ¿Cuál es el resultado? Cancelan, derogan, paralizan el proyecto de esa base militar que sigue siendo usada por el Comando Sur de Estados Unidos. Y esa es una base que si Ud. la ve desde el punto de viste de eficiencia no cumple las normas necesarias porque es inutilizada, sin embargo, como aeropuerto internacional civil puede darle un gran beneficio al área centroameriana. Los privilegios que yo les suprimí a las compañías norteamericanas del petróleo ya se los devolvieron. Imagínese, lo que costó una década quitarles, en seis meses se los devolvió el gobierno de Porfirio Lobo. Y así podría irle mencionando, igual que le mencioné el ALBA, que derogaron el proyecto del ALBA, que era de solidaridad y de beneficio para Honduras, y han beneficiado con políticas monetarias al sistema financiero que es sostenido por los grandes bancos norteamericanos.

DN!es: ¿Cuál fue y es le rol del embajador estadounidense Hugo Llorens en Honduras?

Manuel Zelaya: Bueno, él representa las políticas del Estado norteamericano y yo considero injusto que el embajador Llorens, al que yo le di el beneplácito para que estuviera en Honduras, hoy este él viviendo en Honduras y yo desterrado de mi país. Él no puede tener más privilegios que los que goza un hondureño y no puede estar él opuesto a mi retorno.

DN!es: Esta semana, la Corte Suprema colombiana emitió una suspensión del permiso para que los militares estadounidenses operen en las bases colombianas; hace poco hubo un conflicto diplomático entre el embajador estadounidense en Venezuela y el gobierno de Chávez por declaraciones que el embajador estadounidense hizo; y tampoco terminan de acomodarse las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos. ¿Qué opina de la política en relación con América Latina del gobierno de Obama?

Manuel Zelaya: Mire, yo soy víctima de esa política, entonces no soy el mas idóneo para calificarla, pero siendo víctima de esa política la considero totalmente equivocada. La violencia, las elecciones que ellos apoyaron en Honduras, con Micheletti al mando, son tipo Afganistán y tipo Irak. Nadie quiere eso para América latina. Sin embargo, ellos las apoyaron, a vista y paciencia del mundo entero. Lo mismo que la expansión militar, en bases militares, es una política equivocada. Yo creo que los analistas del Departamento de Estado deben de pensar más y profundizar más sobre cuál es la realidad que se vive en América latina para que no sigan cometiendo los errores que están cometiendo.

DN!es: ¿Cuál es la situación actual que se vive en Honduras en términos de violaciones a los derechos humanos?

Manuel Zelaya: Son graves, criminales. Hoy mismo hubo represión a los maestros. Hoy, el maestro Luis Sosa fue salvajemente golpeado, un maestro del COPEN, simplemente porque están en manifestaciones pacíficas, pidiendo reivindicaciones. Y ayer hubo una represión fuerte en Choloma, anteayer fueron asesinados tres campesinos en Tocoa, Colon. Asesiandos, un muchachos de 15 años, uno de 17 años. Fueron acribillados a balazos, lo mismo que el dirigente del Frente Ruíz Díaz fue torturado, llevado a las celdas y después ido a tirar inconsciente a la calle. Las represiones son diarias, asesinaron periodistas... y no hay nadie castigado. Yo mismo fui sujeto de torturas cuando estuve en la sede diplomática de Brasil, que yo he dicho que me salvó la vida Lula al darme refugio ahí. Ahí estuvo Andrés Conteris con nosotros, él puede darle testimonio de todos los ataques de alevosía que tuvimos ahí de parte de los militares hondureños en complicidad con la oligarquía de Honduras.

DN!es: ¿Cuáles son las instituciones hondureñas que está comprobado que estuvieron involucradas en las violaciones durante el golpe de Estado, de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos?

Manuel Zelaya: Mire, la primera gran violación es asaltar mi casa, sacarme en ropa de cama, se está hablando del presidente de Honduras, el que representa al soberano. Si hacen eso conmigo, ¿qué no pueden hacer con los demás ciudadanos? Esa es la principal, la primera violación a los derechos humanos. Y las instituciones involucradas son confesas. La Corte Suprema de Justicia confesó que había participado en la conspiración del golpe de Estado. Entonces, la fiscalía del Estado es confesa, ahí no hay nada que investigar. La Comisión de la Verdad no sé qué es lo que está investigando, si ahí la verdad es que dieron un golpe de Estado, hubo una conspiración, dos poderes se aliaron con los militares y la oligarquía para botar al Poder Ejecutivo y lo que se tiene que hacer es aplicarse la ley. El artículo 3 de la Constitución es totalmente claro. Es un delito imprescriptible, y además todo lo que han actuado es nulo, como lo dijo la OEA ahorita en su resolución.

DN!es: Hablando de la OEA y su resolución. El 30 de julio la OEA emitió un informe en medio de polémicas por si Honduras va a ser reinstaurada dentro del sistema interamericano y la OEA o no, y algunos países como México y Chile aceptaron restablecer relaciones diplomáticas, mientras que Brasil, por ejemplo, aún después del informe de la OEA dijo que no. ¿Qué piensa usted del informe de la OEA y de las deliberaciones que está habiendo?

Manuel Zelaya: Mira, el derecho internacional tiene reglamentos suscritos, documentos, entre los países. Por ejemplo, la Carta Democrática de la OEA la han firmado todos los países de América y ahí dice que cuando hay un rompimiento del orden democrático todos los miembros deben contribuir a su restablecimiento. Estos países que no están contribuyendo al restablecimiento condenaron el golpe de Estado, pero no han hecho nada por la restauración del orden democrático. Están faltando al derecho internacional y faltando a sus compromisos internacionales y, además, poniéndose una soga la cuello, porque ellos mismo están diciendo que los pueden botar a ellos y que no pasa nada en el mundo, como lo que hizo Europa de reconocer a Honduras solo para que firmara el acuerdo comercial con Europa. O sea, los intereses comerciales prevalecen sobre los intereses democráticos, los intereses políticos y los intereses sociales en el mundo.

DN!es: ¿Cuál es su situación actual en relación con Honduras? ¿Ud. puede regresar si quiere?

Manuel Zelaya: Yo puedo regresar en el momento en que el régimen que dirige el presidente Lobo levante las ordenes de captura que tienen contra mí y levante los juicios que me han puesto, simplemente como una persecución política, como la misma OEA lo dice. Son "juicios motivados políticamente" los que están en contra del ex presidente de Honduras.

DN!es: ¿Y cuál es la solución para el conflicto de Honduras, cómo se puede llegar a una salida?

Manuel Zelaya: Si EE.UU. no estuviera protegiendo a Lobo y protegiendo a los culpables de asesinatos y crímenes que hay en Honduras sería mucho más fácil entenderse con Lobo y con el grupo que está gobernando el país. Pero con el apoyo de EE.UU. se hace casi imposible esa comunicación porque ellos están opuestos a mi retorno y opuestos al establecimiento de un orden democrático de competencia, no quieren competir, quieren imponer sus ideas en Honduras.

DN!es: El movimiento de resistencia que surgió tras el golpe en apoyo a su gobierno, ¿en qué derivó ahora que hay un nuevo gobierno, el de Porfirio Lobo, que hubo elecciones, que de alguna manera se restableció, si bien no el orden democrático, sí ciertos canales de participación? ¿En qué está ese movimiento ahora?

Manuel Zelaya: Yo soy el coordinador de la Resistencia a nivel nacional. Ellos me nombraron por asamblea en forma unánime, nada más que es una coordinación sui generis por mi condición de exiliado, ¿correcto?. Sin embargo, ese movimiento está creciendo en el alma del pueblo hondureño. Tiene dificultades porque está bajo represión, bajo crímenes permanentes, está siendo hostigado todos los días, pero está ahí, está representando la verdadera oposición que hay al régimen que abusa del poder todos los días.

DN!es: Por último, Ud. manifestó que el problema del referéndum y la Asamblea Constituyente era solo una excusa para hacerle el golpe a Ud., pero que los objetivos eran otros. Además de cuáles eran esos otros objetivos, este movimiento de resistencia sigue insistiendo con la Asamblea Constituyente. ¿Cómo está ese proceso político en Honduras?

Manuel Zelaya: Mire, toda sociedad tiene que evolucionar, tiene que ir modificando y cambiando sus condiciones en vistas a mejorar las condiciones de la sociedad. Nosotros propusimos eso, precisamente, que ante la falta de entendimiento entre los poderes del Estado, que se convocara al soberano para preguntarle al soberano cuál era su opinión sobre cambios en la Constitución. Y por eso dieron el golpe de Estado, por el hecho de querer preguntarle al soberano buscaron todos los mecanismos hasta que usaron las armas para detener la consulta. Me parece que ese es un atropello monstruoso que va a quedar en la historia marcado como uno de los actos criminales en contra de la democracia más grandes de la historia de la humanidad. Este frente de resistencia sigue luchando porque tengamos una Constitución abierta, que sea democrática, amplia, participativa y que no se le limite al pueblo su derecho a opinar.

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Gracias a Maria Eva Blotta, Diego Posadas y Andrés Thomas Conteris.

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August 26th, 2010

Huevos podridos y nuestra democracia rota. = Rotten Eggs and Our Broken Democracy.

Huevos podridos y nuestra democracia rota

Por Amy Goodman

¿En qué se relacionan 500 millones de huevos y la democracia? El masivo retiro del mercado de huevos infectados con salmonelosis, el retiro más grande en la historia de Estados Unidos, nos permite ver el poder que las grandes corporaciones tienen, no sólo sobre nuestra salud, sino también sobre nuestro gobierno.

Aunque son muchas las marcas que han sido retiradas del mercado, todas pueden rastrearse hasta llegar a sólo dos granjas de producción de huevos. Cada vez más, la provisión de alimentos está en manos de compañías cada vez más grandes que ejercen un enorme poder sobre nuestro proceso político. Así como pasa con la industria alimenticia, sucede también con las petroleras y los bancos: corporaciones gigantescas (algunas con presupuestos más grandes que el de la mayoría de los países) están controlando nuestra salud, nuestro medioambiente, nuestra economía y, cada vez más, nuestras elecciones.

El brote de salmonelosis es sólo el episodio más reciente de una serie de episodios que muestran a una industria alimenticia desenfrenada. Patty Lovera, sub-directora del grupo por la seguridad alimentaria Food & Water Watch, me dijo: “Históricamente, siempre ha habido resistencia por parte de la industria a todo tipo de norma de seguridad alimentaria, ya sea dictada por el Congreso o por otros organismos gubernamentales. Existen grandes asociaciones comerciales para cada sector proveedor de nuestros alimentos, desde los grandes productores agroindustriales hasta las tiendas de comestibles.”

Los huevos contaminados con salmonelosis provenían de sólo dos granjas factoría, Hillandale Farms y Wright County Egg, ambas de Iowa. Detrás de este brote está el emporio del huevo de Austin “Jack” DeCoster. DeCoster es propietario de Wright County Egg y también de Quality Egg, proveedora de pollos y de alimentos para pollos de las dos granjas de Iowa. Patty Lovera afirma que: “DeCoster es un nombre que se escucha mucho cuando uno empieza a hablar con conocedores de la industria del huevo o con personas que provienen de los estados de Iowa, Ohio o de los otros estados en que DeCoster opera. Por eso creemos que DeCoster es el claro ejemplo de lo que sucede cuando tenemos este tipo de concentración y producción a gran escala. No se trata sólo de seguridad alimentaria o sólo de daño ambiental o del trato que reciben los trabajadores. Cuando estamos frente a este tipo de producción masiva, responsable de tantos de nuestros alimentos, se trata de un paquete completo de efectos colaterales negativos.”

La agencia de noticias Associated Press brindó un resumen de las violaciones a las normas sanitarias, de seguridad y laborales presentes en las operaciones de DeCoster con huevos y cerdos en varios estados. En 1997, la empresa DeCoster Egg Farms acordó pagar una multa de dos millones de dólares luego de que el entonces Ministro de Trabajo Robert Reich calificara su granja de “tan peligrosa y opresora como cualquier empresa maquildora.” En 2002, la compañía de DeCoster pagó un millón y medio de dólares para llegar a un acuerdo en referencia a una demanda legal presentada por la Comisión Federal de Igualdad de Oportunidades Laborales en representación de mujeres mexicanas que informaron haber sido sometidas a acoso sexual, incluso violación, abusos y represalias por parte de sus supervisores. Este verano, otra compañía vinculada a DeCoster pagó ciento veinticinco mil dólares al Estado de Maine por acusaciones de trato cruel contra los animales.

A pesar de todo esto, DeCoster ha prosperado en el negocio de huevos y cerdos, lo que lo pone a la altura de otras grandes corporaciones, como BP y los grandes bancos. El derrame de petróleo de BP, el más grande en la historia de este país, estuvo precedido por una larga lista de hechos criminales y graves violaciones a las normas que datan de varios años, una de las más conocidas: la gran explosión de la refinería de la ciudad de Texas que cobró la vida a quince personas en el año 2005. Si BP fuera una persona, habría ido a prisión hace mucho tiempo.

La industria financiera es otro delincuente crónico. Poco tiempo después del mayor desastre financiero mundial desde la Gran Depresión, bancos como Goldman Sachs, llenos de dinero tras el masivo rescate financiero gubernamental, interfirieron en el proceso legislativo que intentaba controlarlos.

El resultado: un nuevo y ampliamente ineficaz organismo gubernamental de protección al consumidor, además de una implacable oposición a la designación, para la dirección de este organismo, de la defensora de los derechos del consumidor Elizabeth Warren, quien supervisaría a los bancos tanto como el nuevo organismo se lo permitiera. Este es el motivo por el cual se oponen a su designación los banqueros, entre ellos, Timothy Geithner y Larry Summers, a quienes el Presidente Obama nombró como Secretario del Tesoro y Asesor Económico, respectivamente.

Se permite a las corporaciones internacionales operar prácticamente sin supervisión ni regulación. Se permite que el dinero de las grandes empresas ejerza influencia sobre las elecciones, y por ende, sobre la conducta de nuestros representantes. Luego de la decisión de la Corte Suprema en el caso presentado por el grupo de derecha Citizens United, que permitirá donaciones corporativas ilimitadas a las campañas, el problema va de mal en peor. Para ser electos y mantenerse en el poder, los políticos deberán satisfacer más y más a sus donantes empresariales. Se podría decir que el zorro vigila al gallinero (y a los huevos podridos que hay en él). Sin embargo, hay esperanza. Existe un creciente movimiento para reformar la constitución de Estados Unidos, para quitar a las corporaciones el estatus legal de “persona jurídica”, concepto por el cual las corporaciones tienen los mismos derechos que las personas normales.

Esto haría que las corporaciones estuvieran sujetas a la misma supervisión que existió durante los primeros cien años de la historia de Estados Unidos. Pero para que las personas sean las únicas con derecho a la participación política será necesario un verdadero movimiento de base, dado que el Congreso y el gobierno de Obama parecen no ser capaces de implementar ni siquiera los cambios más básicos. Como dice el refrán: “si quieres hacer un omelet, tienes que romper algunos huevos”.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Fernanda Gerpe y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

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Rotten Eggs and Our Broken Democracy

By Amy Goodman

What do a half-billion eggs have to do with democracy? The massive recall of salmonella-infected eggs, the largest egg recall in U.S. history, opens a window on the power of large corporations over not only our health, but over our government.

While scores of brands have been recalled, they all can be traced back to just two egg farms. Our food supply is increasingly in the hands of larger and larger companies, which wield enormous power in our political process. As with the food industry, so, too, is it with oil and with banks: Giant corporations, some with budgets larger than most nations, are controlling our health, our environment, our economy and increasingly, our elections.

The salmonella outbreak is just the most recent episode of many that point to a food industry run amok. Patty Lovera is the assistant director of the food-safety group Food & Water Watch. She told me: “Historically, there’s always been industry resistance to any food-safety regulation, whether it’s in Congress or through the agencies. There are large trade associations for every sector of our food supply, starting from the large agribusiness-type producers all the way through to the grocery stores.”

The salmonella-tainted eggs came from just two factory farms, Hillandale Farms and Wright County Egg, both in Iowa. Behind this outbreak is the egg empire of Austin “Jack” DeCoster. DeCoster owns Wright County Egg and also owns Quality Egg, which provides chicks and feed to both of the Iowa farms. Lovera describes DeCoster as “a poster child for what happens when we see this type of consolidation and this scale of production.”

The Associated Press offered a summary of DeCoster’s multistate egg and hog operation’s health, safety and employment violations. In 1997, DeCoster Egg Farms agreed to pay a $2 million fine after then-Labor Secretary Robert Reich described his farm “as dangerous and oppressive as any sweatshop.” In 2002, DeCoster’s company paid $1.5 million to settle a lawsuit filed by the federal Equal Employment Opportunity Commission on behalf of Mexican women who reported they were subjected to sexual harassment, including rape, abuse and retaliation by supervisors. Earlier this summer, another company linked to DeCoster paid out $125,000 to the state of Maine over animal-cruelty allegations.

Despite all this, DeCoster has thrived in the egg and hog business, which puts him in league with other large corporations, like BP and the major banks. The BP oil spill, the largest in the history of this country, was preceded by a criminally long list of serious violations going back years, most notably the massive Texas City refinery explosion in 2005 that killed 15 people. If BP were a person, he would have been imprisoned long ago.

The banking industry is another chronic offender. In the wake of the largest global financial disaster since the Great Depression, banks like Goldman Sachs, flush with cash after a massive public bailout, subverted the legislative process aimed at reining them in.

The result: a largely toothless new consumer-protection agency, and relentless opposition to the appointment of consumer advocate Elizabeth Warren to head it. She would give the banks as much oversight as the new agency would allow, which is why the bankers, including President Barack Obama’s appointees like Treasury Secretary Timothy Geithner and economic adviser Larry Summers, are believed to be opposing her.

The fox, you could say, is watching the henhouse (and the rotten eggs within). Multinational corporations are allowed to operate with virtually no oversight or regulation. Corporate cash is allowed to influence elections, and thus, the behavior of our elected representatives. After the Supreme Court’s Citizens United decision, which will allow unlimited corporate donations to campaigns, the problem is only going to get worse. To get elected, and to stay in power, politicians will have to cater more and more to their corporate donors.

There is hope. There is a growing movement to amend the U.S. Constitution, to strip corporations of the legal status of “personhood,” the concept that corporations have the same rights as regular people.

This would subject corporations to the same oversight that existed for the first 100 years of U.S. history. To restrict political participation just to people will take a genuine, grass-roots movement, though, since Congress and the Obama administration can’t seem to get even the most basic changes implemented. As the saying goes, if you want to make an omelet, you have to break a few eggs.

Denis Moynihan contributed research to this column.

Amy Goodman is the host of “Democracy Now!,” a daily international TV/radio news hour airing on more than 800 stations in North America. She is the author of “Breaking the Sound Barrier,” recently released in paperback and now a New York Times best-seller.


© 2010 Amy Goodman

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