¡Qué libertad señores de soñar! ¡Porque el “maldito egoísta” no alcanza ahí! Porque el mundo no sabe que es soñar... y yo sí, al menos no quiero perder la candidez... que aún mi niño interno guarda con recelo... (...)

(caballero) él me mostraba universos que me asustaban.. no lograba entenderlos del todo. No me he puesto a pensar que lo extraño mucho... extraño esa furia en sus ojos cuando sentía mis labios, extraño su dulsura al terminar un beso... escuchar un " te quiero ", un "si te pasa algo me muero" ... esas frases a las que yo solo agachaba la cabeza y sonreía... y cuando me iba no podía voltear a sus ojos porque jamás pude decirle adios a su lengua, sólo me desvanecía con el viento y con un caramelo halls de fresa [...♣]