Luego nos sentamos escuchando esa canción de desesperados… tosí interrumpí el momento pero ya no aguantaba los pedazos de vidrio que me hiciste comer… desgarraron mi garganta… mi lengua, desangraba –tú solo me observas, mientras te entretienes con otro cigarrillo- cuando ya no escuchaste mi voz, fue cuando empezaste a llorar; pero, siempre reaccionas tarde, y ahora ni siquiera por mí fuiste la excepción. Lo único que hiciste fue mirarme otra vez escribirme en los labios te quiero con tus besos y regalarme una rosa sin olor [...♣]