En que manos pude caer si no era las de ella…
Ella que besa mi cabeza creyendo que es oro
Ella que todas las noches duerme con un solo ojo...
Ella que ronca y dice que mira una novela
Ella que perdona mis faltas graves en la mesa

Que mejores hombros me sostienen si no son los de ella
La que sufrió desde muy pequeña
La que perdió a su musa... sin tener idea
La que me mira y ve a la mas hermosa
La que cree que el futuro se cambia en un trinar de dedos
La que no cree en el tiempo
La impuntual a cualquier evento

Que mejor palabras pude recibir sino eran las de ella
Me dio el nombre y de regalo un ombligo
Me guarda el cabello en un rincón de un estribo
Me llama “virgen de siete cabezas”
Me compara con Helena

Su mirada es eterna… es tinta indeleble que corre mis senos, mi sexo, mi piel.
Estremece mis piernas y se apodera de mí sin que yo me de cuenta…
¿Por qué? No lo sé. Quiere ser dueña de mi… exige mi cadáver a DESTINO… y destino es menos valiente que ella y se lo entrega… entonces quiere decidir… pero en su afán de buscarme lo mejor…
Se olvida de mi voz […]

¿En qué mejor mujer pude caer?
Que otra mujer me habría podido besar de la forma que lo hace ella…
Que otra mujer puede convertir la desgracia en alivio
Que otra mujer me defiende del portador de espermatozoides
Que otra mujer podría saber... que soy débil y guardar el secreto

Pero su ignorancia va más allá del entendimiento…
Pero no supo que quise morir…
Pero no supo que no quería verla llorar...
Pero no se acuerda que seque sus lágrimas con mis manos de 5 años
Pero no entiende mi vocación…
Pero no me da consejos, pues considera que no los necesito
Pero me da advertencias
Pero me obliga a pensar que ella siempre es dueña del saber
Pero no admite que se equivoca y si lo hace… se pone roja de ira lo escupe y se va
Pero me deja… escupida y en interrogación… y me da vergüenza

Entonces… cuando me doy cuenta que no me extrañará, que no soy un orgullo
Que no la merezco… que debe buscarse un hombre mejor… que no debe pensar en mí sino en ella… que sin mi estaría mejor…
Me abraza … me besa y grita : “No digas eso” […]