Edificios de ladrillo rojo, cuatro chimeneas sin actividad fabril, una colina coronada de terrazas blancas, una carretera repleta de vehículos, un parque de árboles entre verdes y grises, un tren blanco y rojo cada tres minutos, una nave industrial azul y blanca… Y sobre todo ello un cielo hoy gris de lluvia y esperando la primavera.


Esta es ahora mi ventana… Un día, o quizás nunca, os hablaré de ella.