"Las referencias a un hombre del Renacimiento son constantes a lo largo de su vida. “El último humanista”, ha escrito Sergio Matos, que “supo unir en su persona, como los antiguos hombres del Renacimiento, la pasión por las ciencias, las artes y las letras”. “Un gran estudioso de todo y un pensador impregnado del espíritu universal que poseían los intelectuales del Renacimiento”, dijo de él, en su ingreso como Académico Numerario de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, Lothar Siemens Hernández.
Su trayectoria vital así lo confirma. Sus intereses fueron desde su licenciatura en Ciencias Químicas por la Universidad de La Laguna a sus estudios de Música, de Historia y Humanidades o de Idiomas a nivel particular.
Al margen de sus extensos conocimientos, todos los que tuvieron la oportunidad de compartir y disfrutar su amistad, también parecen coincidir al destacar su afabilidad, sencillez, bondad y honradez en su carácter y comportamiento, así como su enorme generosidad y su continua labor pedagógica.
Pero, seguramente, lo que la mayoría de los palmeros tiene muy presente en estos momentos es su labor musical ligada a las fiestas lustrales. Todo, la música era eso para Luis Cobiella Cuevas, y temía quedarse corto o no expresar con la adecuada exactitud lo que ésta significaba para él.
Que la música no falte, allí donde vaya. La Voz de la Palma"


"¡Atención!, ya toca ver otro prodigio cercano que, en la magia del verano, todo puede suceder.
Por la gracia de su mano y por lustral don de amor, cabe un hombre en un enano, cabe el mundo en una flor."
(Bajada de la Virgen, 2010)