Hoy estoy harta de las ciudades, las calles, los edificios, las estaciones de tren. Soy cosas que quiero mucho pero ahora mi mundo se hago demasiado restringido. De repente siento un fuerte anhelo de ver campas, montañas, bosques y sobre todo el mar. No solamente verlo pero olerlo, oírlo, probarlo, sentirlo. Sentirme dentro de la naturaleza y dentro de la luz.