Vuelas en círculo sobre mi cabeza, crees que no te veo, porque sigo caminando a mi ritmo, sin tenerte en cuenta lo más mínimo, hiere tu orgullo el desinterés. Presa tonta y fácil, piensas.
Sé de geometría y aritmética, sé de la estructura espaciotemporal que nos rige, de su relatividad y dependencia de la perspectiva. Sé de la desidia y la ausencia de dios, de la oscuridad, de mi poca valía y de lo insípida de mi carne. Sé que desde tu altura bajarás hacia mí y rauda subirás de nuevo tras probar el amargo sabor a hiel de mi sangre. Sé de pendientes y tangentes, de la certeza de que marcarás un mínimo conmigo.
No podría soportar que faltases a la cita, porque no se nada.