tatuajes Hay quien los considera un arte y la razón por la que se toma la decisión de hacerse una marca en el cuerpo varía, pero es interesante ver como con el paso del tiempo han sido aceptados por la sociedad, aunque algunas veces, estas personas son rechazadas por algunos grupos sociales que aún no los aceptan.

Los tatuajes para algunas personas son la mejor forma de expresar una atracción hacia determinadas cosas, dejándolas marcadas en la piel para toda una vida.

La mayoría de la gente tiende a asociar los tatuajes con un estilo de vida despreocupado, bohemio y rebelde. Es real que es una caracterización muy injusta. Pero no debemos ignorar su existencia.

Sin duda, los tatuajes son un obstáculo a la hora de encontrar empleo porque lo que buscan las empresas es la imagen de una persona que les inspire sentido común y que sea capaz de respetar las normas. Obviamente depende del tatuaje. No es lo mismo un tatuaje que se puede llegar a cubrir o que está en un lugar poco visible, a uno que es inevitable observar por su magnitud o contenido.

Las empresas recaen mucho en esto, sobre todo cuando el trabajo se basa en la atención al público, ya que hay tatuajes que pueden generar incomodidad o malestar en algunos clientes.

Hace unos días leí en el periódico que había un movimiento acá de personas tatuadas que protestan por ser discriminadas, pero, hasta ahora, no existe ninguna ley que los proteja y el patrono puede reclutar al personal que estime conveniente.

Los tatuajes existen desde la Edad de Piedra y es muy interesante su historia, pero larga de contar.

No soy amante de los tatuajes exagerados, como los que tienen muchos cantantes y raperos, como ejemplo pongo al boricua Ricky Martin, que tiene su cuerpo perforado, pero cada uno con sus gustos y preferencias.

Y a ti ¿te gustan?