Es cierto. Las mujeres somos más exigentes y opinamos de todo. Eso siempre ha sido así, guste o no. Lo que pasa que antes el perfil estaba más bajo. Ahora no hay quien nos pare y queremos que el hombre que nos acompañe esté a la altura.

Porque por mucho esfuerzo que hagamos, el mal gusto de algunos hombres para vestirse y comportarse nos "saca de quicio", y como quien no quiere la cosa, ahí vamos tratando de lograr un cambio de 'look'.

Aunque también tengo que admitir que hoy en día el hombre se preocupa más de su forma de ser, actuar y lucir.

A mi me gusta el hombre que se preocupe, sin exagerar, por su apariencia personal, que sea respetuoso y buen conversador, y sí que los hay.

Una de las cosas en que más me fijo es en las manos del hombre, verles las uñas descuidadas y sucias me decepciona, aunque sea el hombre más guapo del mundo.

Que usen chanclas con medias es espantoso, aunque es peor cuando las usan con pantalones cortos.

Y qué me dicen cuando se acomodan 'las partes' en público, eso es feo y poco caballeroso, y ellos tan tranquilos que se quedan, ¿será que lo hacen por instinto y sin darse cuenta?

De todas maneras, el hombre cavernícola quedó atrás. La educación, sus valores, la facha y la imagen que proyectan sí importan.