Nada como dejar los documentos oficiales en lugares en lugares seguros y en buenas manos. Eso es lo que ha ocurrido en estas instalaciones de urbanismo del Ayto de Madrid. Hace unos días se inundó. Según contaban en la radio, los trabajadores estuvieron un par de días sin poder ir a trabajar y cuando regresaron se encontraron con que todos los expedientes estaban empapados. Como ningún mando, cargo o asesor de asesores, se hacía responsable, los trabajadores recurrieron a lo clásico para secar algo mojado: tirar cuerdas y tender los papels. Y como recuerdo para la posteridad... una foto. Una de las trabajadoras decía hoy en la SER que tenían fe en que no se estropearían demasiado. Luego, alguno de los jefazos ha puntualizado que no había problema, que todo estaba digitalizado. Claro que viniendo de un cargo del Ayuntamiento... da aún más miedo. Mis condolencias a quienes tuvieran algo pendiente en este departamento.