Vamos abriendo caminos según estados mentales,
decisiones acertadas o decisiones fatales,
anhelos desconocidos, caprichos y necedades
a veces parten del gusto, otras de necesidades,
sin saber nunca el destino, sin llegar nunca a finales
anudándose y cruzándose con otros muchos iguales.

Para andar estos caminos los pasos no son iguales
si el camino es de aventura se dan zancadas joviales
para un camino festivo dar pasos ceremoniales
en caminos peligrosos pasos huidizos, cervales
en un camino de duelo, pasos llenos de pesares
Hay pasos de prisionero, de desfiles militares...

Cogidos a la gran mano los primeros pasos dados
seguimos paso inseguro, tropezando resignados
andando por los caminos elegidos u obligados
por caminos bulliciosos o caminos apartados
por caminos placenteros o caminos escarpados
unos que recorren montes otros que recorren prados.

Caminos y más caminos, laberinto de elecciones
encontrados o perdidos, soñados en ocasiones
afluentes de otro más corto ya sin ramificaciones
nadie quiere recorrerlo ni a rastras ni a empujones.
Tiene un final decorado con cruces y con crespones
y unas casitas de nichos, cipreses y panteones.