TAZONES Y RIA DE VILLAVICIOSA.
Este día tomamos rumbo a Villaviciosa, concretamente a Tazones, es una parroquia y un pueblo del concejo asturiano de Villaviciosa, declarado conjunto histórico se configura como un pequeño puerto pesquero.


Encajado en la ladera de un promontorio sobre las vertientes de dos montes donde las casas se agolpan de manera desordenada y con desniveles muy acusados entre ellas.
El pueblo conserva sus viejas calles empedradas así como sus típicas casas, la mayoría originales de paredes enfoscadas y ribeteadas de multitud de vivos colores en las ventanas, puertas, corredores y galerías de madera.
Nos dimos un agradable paseo, por este precioso pueblo, donde nos encontramos una curiosa casa toda forrada de conchas, ¡Fantástica!


La Casa de las Conchas




Detalles:










El pueblo


















La playa




El puerto











Después de la gratificante visita a Tazones, nos fuimos a Villaviciosa, donde nos comimos un solomillo con salsa de cabrales, vinagre de Módena y compota de manzana, que estaba de escándalo.
El restaurante estaba al lado de la ría. Un lugar con unas vistas fantásticas. Lástima que no acompañase el tiempo...


Ría de Villaviciosa



Después de comer y como seguía lloviendo, decidimos regresar a Colunga. Eso s, perdiéndonos por carreteras comarcales, repletas de preciosos paisajes.



Por el camino







San Pedro – Pernús







También nos encontramos una vistosa vaca, con cara de pocos amigos







DIA DE PERROS

Este día, desgraciadamente diluviaba, así que lo pasamos encerrados en Fano…





GIJON

Aún teníamos muy mal tiempo, así que decidimos aprovechar el día para trayecto mas largo y marchamos a Gijón.

Afortunadamente al llegar, el tiempo mejoró bastante, así que pudimos disfrutar de un largo paseo marítimo.





Nos encontramos algunas esculturas, dos de ellas me llamaron especialmente la atención.







Comimos en un pequeño bar en el puerto. Un exquisito Rey a la espalda.

Después fuimos a visitar a una amiga y tomamos camino de regreso a casa.





RIBADESELLA Y LOS BUFONES DE PRIA



Este día El Ñuberu nos dio cuartelillo, amaneció un día espléndido que aprovechamos para ir a Ribadesella, famoso por el descenso del Sella.

El descenso Internacional del Sella, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, reúne todos los años a decenas de miles de personas que atraídas por el ambiente festivo que se genera alrededor de la competición deportiva, acuden a la cita festiva más importante del verano asturiano.





Uno de los muchos rincones para comer al aire libre que hay en Asturias. Con sitios como este, te apetece un monton cargar con la tortilla y la nevera.





Después de un largo paseo por el pueblo, nos fuimos hacia Llames, para ver los acantilados donde se encuentran los Bufones de Pría y la Playa



La playa de Guadamía, es una maravilla. A través de dos acantilados, penetra el mar hacia dentro,

hasta llegar a la arena donde se forma una pequeña playa.





El mar penetra por debajo de la tierra y aflora a la superficie unos metros tierra adentro por cavidades rocosas produciendo un bufido, tal como si viniera del mismísimo infierno. Impresionante.

Debe ser digno de ver en épocas de tormenta, ya que el agua sube por los bufones como si de un volcan se tratara.



Acantilados





Bufones





En este lugar es donde besé el suelo, vamos que me pegué un tortazo de escándalo.

Consecuencia: Las piernas llenas de hematomas, heridas y un esguince en el tobillo.



Una muestra como pequeño recuerdo del estado del suelo donde me caí:





Después de la caida, desgraciadamente perdimos el día en el hospital, así que una vez que me curaron, volvimos a casa.



COLUNGA RIBADESELLA



Como estaba toda dolorida, no pudimos hacer mucho este día, así que después de comer, nos fuimos a Ribadesella para hacer unas compras, dimos un pequeño paseo (lo que me dejaron mis piernas y volvimos a cenar como despedida a Colunga.

Por cierto tomamos unas patatas de tres salsas que estaban de vicio: Brava, alioli y cabrales, sobre todo la de cabrales.









DE VUELTA A CASA



¡Se acabaron las vacaciones!, así que recogimos los bártulos y marchamos destino a Madrid.

Parece que El Ñuberu no quería que nos apenara mucho la partida, así que nos presentó un día gris para que no sintieramos tanta pena al abandonar Asturias. Así estaba Colunga a medio día.



Y para finalizar esta crónica, creo que es imprescindible una imagen de ese dios mítico de mal carácter y juguetón



EL ÑUBERU





FIN