Dulce encanto denotado, alegría de vivir.
Dando ánimo aunque no lo tenga, alegrando otro vivir.
Suavidad que da la gloria a pesar de que sea áspero su vivir.

Tan llena de todo y muchas veces tan sola,
más sola que la soledad.
Tantas veces das alas y otros te privan de volar.
Muchas veces no te comprenden, pero tú procuras comprender
y entender esos misterios que encadenan no solo al alma,
y otros tantos más que no sé como explicar.

Pues en ti vive el Universo, aunque muchos no lo puedan entender, y otros tantos no lo quieran ver.
Monumento en pie, que procura no caer, y siempre lleva latente
el socorrer, sin mirar a quien.

Tú que siembras el edén, con tu cáliz de Mujer.
Tú que sabes cuando perder, cuando ganar,
aunque surjan las crueles heridas y muchas manos marquen hoy tu vida.
Tú que ofreces el perdón, nutriendo el santuario del amor.
Tú que das el corazón, sin calcular el dolor, pues tal vez sea la muerte,
pero tú das la vida con tu esencia de mujer, donde en un
mañana las flores han de florecer.

Edén, Perdón, Corazón, Universo y Razón,
Perder, todo y más, más y menos,
¡Y pensar que tantas veces nadie lo sabe agradecer!.
Solo una palabra, una sola de los labios quisiera escuchar.
¡Gracias por existir!.

Pasión, Dolor, Amor, Madre, Hermana y Amiga.
Plumón y Coraza.
Himno y Plegaria, todo esto y más.
Rió de calma, Fábula y Leyenda.
Sangre que quema en el ritual de las venas, dejándote azotar
por las penas propias y ajenas.
No tienes credo ni color, simplemente la condición que el cielo te regaló, esa que en el vientre de otra mujer se engendró, esa que la naturaleza
eligió, de ser mujer.
¡Mujer eres símbolo de Libertad!


(Poema Mujer. Libreto Luces Del Alma. Andrea Karina Blanco Semenchuk)